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viernes, 20 de junio de 2025

Cómo detectar a tiempo problemas de salud mental: señales y consejos

Cómo detectar a tiempo problemas de salud mental: señales y consejos





Cómo detectar a tiempo problemas de salud mental

Llega un momento de nuestras vidas donde sentimos que algo no está saliendo tan bien como salía antes, o quizá no venía del todo bien, pero ahora está saliendo mucho peor. Intentamos arreglarlo, seguimos consejos de amigos o algún familiar de confianza, sin embargo, la situación no parece mejor. ¿Te ha pasado algo así? ¿Qué has hecho en estos casos? Te pregunto porque es aquí donde se vuelve crítico entender que no somos perfectos ni superpoderosos, estamos propensos a tener problemas de salud mental sin estar plenamente conscientes de ello. Sigue leyendo para que entiendas mejor a qué me estoy refiriendo y estoy seguro de que te va a ayudar muchísimo este artículo.
Como ya debes saber o si no lo sabes aún, ya puedes saberlo, soy estudiante de psicología, y sobre este tema ya hemos hablado bastante en clases, incluso desde el primer semestre, los profesores hacen mucho énfasis en esto pues si alguien debe estar consciente de su salud mental y cuidarla, somos nosotros los estudiantes de la carrera de psicología. Una de las cosas más importantes que hemos aprendido en la carrera es que la salud mental también se cuida, se previene y se atiende a tiempo. No hay que esperar a “tocar fondo” para buscar ayuda. Por eso, en este artículo compartimos señales para detectar posibles problemas de salud mental desde el inicio.

Cambios en el estado de ánimo

Todos tenemos días buenos y días no tan buenos o malos, pero si una persona presenta tristeza constante, irritabilidad sin causa aparente o pérdida de interés por las cosas que antes disfrutaba por varias semanas, puede ser un signo de alerta, y a ese signo hay que darle l a debida importancia, sin sobredimensionarlo, pero tampoco minimizarlo, todo en un balance.

Alteraciones del sueño o del apetito
Dormir muy poco, despertarse muchas veces en la noche, dormir demasiado o dejar de comer (o comer en exceso) de forma frecuente también son señales que no deben ignorarse. Sobre esto la palabra clave es el balance, si vemos que algo de eso está desbalanceado es una señal, no necesariamente va a indicar que hay un problema de salud mental, pero si es una señal de que debemos estar atentos a escucharnos a ver si todo está realmente bien o por allí se nos está descontrolando algo por alguna causa aún no identificada.

Aislamiento social
Si alguien empieza a evitar amigos, familia o actividades sociales sin razón clara, y esto se mantiene en el tiempo, puede estar atravesando un problema emocional o psicológico. Claro que aquí hay que entender bien que no todos somos sociables en el mismo nivel, yo por ejemplo no suelo salir demasiado ni compartir con mucha gente, pero lo que encendería una alarma aquí es que mi nivel acostumbrado de sociabilidad se desbalance, ya no sea igual que antes, entonces allí es posible que esté sucediendo algo, de nuevo hay que escucharse a uno mismo.

Dificultades para concentrarse o tomar decisiones
Una mente saturada o ansiosa tiene problemas para enfocarse. Si una persona se siente abrumada por cosas simples o no logra tomar decisiones, también es importante prestarle atención. Y como les venía diciendo, esto va a depender si las cosas han cambiado respecto a la normalidad de cada individuo, no todos somos iguales y quizás yo ya soy una persona con tendencia a saturarse, pero por otras causas.

Pensamientos negativos persistentes
Cuando una persona repite constantemente frases como “no sirvo para nada”, “todo me sale mal” o “nada tiene sentido”, es fundamental acompañarla y, si es posible, sugerir ayuda profesional. Y en este punto no hay matices, si una persona tiene demasiados pensamientos negativos, allí hay una alerta y requiere ser cuidadosos, como vengo diciendo, escucharnos a nosotros mismos, y en este caso, sobre todo, escuchar también atentamente a los demás.

Qué hacer si notas estas señales
- Escucha sin juzgar (como el meme, escuchamos, pero no juzgamos jeje)
- Ofrece tu apoyo y comprensión (también como el meme, amor comprensión y ternura jeje)
- Sugiere buscar orientación psicológica, pero sin obligarse u obligar a nadie.
- No minimices lo que sientes o siente otra persona.
- Acompaña en el proceso, si se deja la persona, y acompáñate a ti mismo/misma.

Conclusión
Detectar a tiempo problemas de salud mental puede marcar una gran diferencia. Como futuros psicólogos, nuestro papel no es solo intervenir, sino también educar y prevenir. Entonces, ¿qué te pareció esta información? ¿Crees que tú o alguien cercano no se esté escuchando y
necesite ayuda? Recuerda que en internet también se consiguen psicólogos, aunque si tienes dudas, puedes consultar este artículo nuestro sobre los psicólogos online que seguro te será muy útil.

Por Mateo 

miércoles, 18 de junio de 2025

Terapia psicológica: mitos, verdades y qué esperar si decides empezar

Terapia psicológica: mitos, verdades y qué esperar si decides empezar




Terapia psicológica: mitos, verdades y qué esperar. 

Cuanto no se dice por las calles y pasillos acerca de la terapia psicológica, muchas veces se niega su efectividad o se minimiza su alcance, otras personas prefiere utilizar IAs para que les dé consejos y ya con eso sienten que asistieron a una terapia. Nada más lejos de la realidad, la terapia psicológica es una parte crucial para mantener una mente sana y una vida más sana ante todo. Seamos honestos, la psicoterapia no es la solución a todos los problemas, pero sí que es un buen comienzo. ¿Alguna vez has sentido que te falta orientación y guía? ¿O quizás solo alguien que te escuche y te dé recomendaciones? Nada mejor que hacerlo con un profesional, pero veamos más a detalle de qué te hablo.

Cuando entramos a estudiar psicología, uno de los temas que más nos genera curiosidad (y también confusión) es la terapia. ¿Realmente funciona? ¿Solo van personas "locas"? ¿Se llora mucho? Como ya mencionamos, existen muchas creencias y predisposiciones sobre la psicoterapia. En este artículo queremos compartir algunas ideas para desmontar mitos, contar verdades y mostrar qué esperar si decides ir a terapia. Vamos entonces a revisarlos un poco más a detalle:

Mito 1: Ir al psicólogo es solo para quienes tienen “problemas graves”
Esto es súper común. Pero lo cierto es que la terapia no es solo para crisis profundas, también es útil para trabajar en la autoestima, tomar decisiones, aprender a comunicarse mejor o simplemente entenderse más. Yo siempre he visto la terapia, incluso antes de empezar a estudiar la carrera de psicología, como algo natural que hacemos cada cierto tiempo para revisar que todo está bien, similar a las citas de control y limpieza de tus dientes.

Mito 2: En la primera sesión ya me tienen que dar soluciones
La terapia no es una consulta médica rápida, sino un proceso. En la primera sesión generalmente se recoge información, se conocen mutuamente terapeuta y paciente, y se define una posible ruta de trabajo. Tienes que darle tiempo al psicoterapeuta y a ti para que puedan desarrollar una terapia productiva, esto requiere más de una sesión, no hay que apresurarse.

Mito 3: Si voy a terapia, es porque estoy fallando como persona
Esto es uno de los estigmas más dañinos. Buscar ayuda es un acto de valentía, no de debilidad. De hecho, reconocer que se necesita acompañamiento ya es parte del proceso de mejora. Basado en todo lo que hemos visto en clases, es mucho peor no asistir, ahí sí, algo sencillo que podría tener una solución simple, se nos puede hacer aún más grande y la solución hacerse aún más compleja. Es crucial tener autocuidado y estar abierto a recibir ayuda.

Verdades importantes
- Hay muchos enfoques terapéuticos: cognitivo-conductual, humanista, psicoanálisis, terapia breve, entre otros. Entonces lo que quizás no te funcione hoy, es probable que te funcione mañana, porque el terapeuta irá revisando el mejor abordaje para tu caso.
- La relación con el terapeuta influye mucho. Si no te sientes cómodo/a con alguien, puedes cambiar. Y este es un punto muy importante, si sientes que no avanza después de varias sesiones o que no consigues comodidad con tu terapeuta, no te preocupes, hay muchos otros especialistas con los que podrías sentirte más cómodo.
- La terapia implica trabajo. No es solo hablar y ya. Requiere compromiso, reflexión y práctica. Y aquí es lo que te comentaba, parte del autocuidado es ser responsable consigo mismo y con el trabajo que requiere generar un cambio en ti. El psicólogo es tu guía y acompañante profesional, pero todo el cambio está en ti.

¿Qué esperar de una buena terapia?
- Escucha activa, sin juicios
- Confidencialidad
- Un espacio seguro para expresar emociones
- Herramientas para afrontar situaciones o comprenderlas mejor

Conclusión

Desde nuestra experiencia como estudiantes (y también pacientes en algunos casos), vemos la terapia como un recurso valioso que todos deberíamos considerar en algún momento. Eso sí, con mucha paciencia y responsabilidad sobre nosotros mismos. No se trata de estar “mal” o “bien”, sino de conocerse y crecer.
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Por Lucía

domingo, 8 de junio de 2025

Diferencias entre psicólogo, psiquiatra y psicoterapeuta: explicación fácil y rápida

Diferencias entre psicólogo, psiquiatra y psicoterapeuta: explicación fácil y rápida



Diferencias entre psicólogo, psiquiatra y psicoterapeuta

Una de las confusiones más comunes cuando alguien habla de salud mental es no saber bien quién hace qué. ¿Voy al psicólogo o al psiquiatra? ¿Qué hace un psicoterapeuta? Como estudiante de la carrera de psicología, también me enfrente a estas interrogantes, entonces hoy quiero explicar de forma clara y sencilla las diferencias entre estos tres roles, algo que incluso a muchos de nosotros nos costó entender al principio de la carrera.


Psicólogo: el que estudia la mente y el comportamiento

El psicólogo es un profesional que ha estudiado la carrera de Psicología, usualmente durante 5 años. Su enfoque es entender cómo pensamos, sentimos y actuamos. En función de su especialización, puede trabajar en colegios, empresas, hospitales o comunidades.

Hay psicólogos clínicos, organizacionales, educativos, sociales, entre otros. En el campo clínico, por ejemplo, pueden aplicar test, hacer entrevistas y procesos de evaluación y acompañamiento psicológico. Eso sí: no recetan medicamentos.

Como estudiantes, algo que nos repiten es que la herramienta principal del psicólogo es la palabra, el vínculo y la escucha activa.

Psiquiatra: el médico de la salud mental

El psiquiatra es un médico que, después de estudiar medicina, se especializó en psiquiatría. Su enfoque es más biológico: estudia el cerebro, los neurotransmisores, y cómo ciertos medicamentos pueden ayudar a regular trastornos mentales como la depresión, la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

La gran diferencia es que el psiquiatra sí puede prescribir medicamentos. Además, suele ver casos más severos o que requieren seguimiento farmacológico.

Eso no significa que no escuche o no dialogue con sus pacientes, pero su aproximación suele ser desde lo médico.

Psicoterapeuta: un rol, no una profesión específica

Aquí viene la parte que más confunde. “Psicoterapeuta” no es una carrera universitaria. Es una formación adicional que pueden tener tanto psicólogos como psiquiatras e incluso otros profesionales de la salud (como trabajadores sociales o médicos generales), dependiendo del país y la normativa local.

La psicoterapia es el proceso en el que se trabaja con una persona, pareja o grupo sobre sus emociones, conflictos, traumas, decisiones, etc., de forma regular, usando enfoques específicos como el psicoanálisis, la terapia cognitivo-conductual, la humanista, entre muchas otras.

Lo importante es que no todo psicólogo es psicoterapeuta, y no todo psicoterapeuta es psicólogo o psiquiatra. Lo ideal es que quien ejerza la psicoterapia tenga formación ética y técnica adecuada.


¿Y a quién debo acudir?

Depende de la situación. Aquí algunos ejemplos:

- Si estás atravesando una crisis emocional y necesitas hablar con alguien, puedes acudir a un psicólogo clínico.
- Si tu malestar es muy intenso, ha durado mucho tiempo, y sientes que no puedes más, podrías necesitar también valoración con un psiquiatra.
- Si ya estás en un proceso terapéutico, probablemente estás trabajando con un psicoterapeuta, que puede ser psicólogo o psiquiatra.

Lo ideal es que haya trabajo conjunto. Muchas veces el psiquiatra y el psicólogo se comunican para complementar el tratamiento.

Conclusión: entender para decidir mejor

Como estudiantes de psicología, una de las primeras cosas que aprendemos es que la salud mental requiere equipos interdisciplinarios. Saber a quién acudir no solo te ayuda a ti, sino que también reduce el estigma y mejora el acceso a una atención adecuada.

Así que la próxima vez que alguien diga “es lo mismo”, ya sabes que no. Y si alguien te pregunta, puedes pasarle este artículo 😉



Por Carlos





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